abstenido de pensarlo lo olvidé
y olvidé, entonces, el sentido del olvido
emperrado en el sentido, comprendí
que no hay en común más que el olvido
y perdido en mis diatribas advertí
que el olvido era la ausencia de recuerdo
y sumido en mis memorias olvidé
el sentido mismo del olvido
mas de pronto, de repente, recordé
todo aquello que alguna vez había olvidado
y preciso en mis retinas se grabó
como ayer, mis penurias y alegrías
mis sorpresas, mis enfados, mis rabietas
todas juntas se agruparon en mi mente
como un grupo de pixeles superpuestos
atacaron mi sentido del recuerdo
atascaron el cordel de mis memorias
y pincharon la emoción de no encontrarlas
impusieron un sinfin de resquemores
de vergüenzas y también retractaciones
imposible reparar en el olvido
en la magnitud de lo olvidado,
hasta no caer en el olvido absoluto
que significa, el recordarlo todo
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