- Ah bueno -dijo una chica sentada al lado mío con tal tono de sarcasmo que evidentemente no podía significar otra cosa mas que "en realidad ya me lo esperaba"
- Ah bueno -dijo un hombre que parecía terminar una discusión a mi derecha dándole la razón a su interlocutor.
- Ah bueno -dijo otro, ya entrado en años, que llevaba un portafolio enorme comparado con su cuerpo, y que lo dejaba pendular sobre su brazo izquierdo denotando cansancio, a la vez que miraba la hora compulsivamente.
- Ah bueno -dijo un muchacho que pasaba justo por delante, pero él solo quería decir que no creía nada de lo que había escuchado por el intercomunicador de la estación de subte.
- Ah bueno -dijo otra señora mas lejos, un poco fastidiosa.
- Ah bueno -dije yo, para entrar al tren que ya llegaba y dar por finalizado el relato