jueves, 13 de febrero de 2014

boceto

se sentó con la voluntad necesaria para hacer algo decente. sin demasiadas vueltas, comenzó a escribir sin pensar demasiado en la coherencia del texto ni en la musicalidad de las palabras. sólo por esta vez, estaba decidida a llenar un par de hojas en blanco con la tinta azul de alguna historia perdida en las idas y venidas de su inconsciencia.
y así pasó más de media hora. sin sentir la pesadez del tiempo ajeno ni la impaciencia propia. ése era el día indicado para escribir el borrador que la salvaría, por unos días, de la angustia errante de su inseguridad.

martes, 11 de febrero de 2014

cortitas

Ese día en el que finalmente nos encontramos, supe que nada volvería a ser igual.
Yo no regresaría al oscuro infierno de mis pensamientos y vos te quedarías a comprobar que nuestra fantansía también puede ser real.

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"No existen las decisiones incorrectas. Lo que cambia la perspectiva es el paso del tiempo".
Con esas palabras te alejaste lentamente dejando en mi boca el sabor amargo de la duda.

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Entre mi pregunta y tu respuesta, esa instantánea que asola mis certezas.

jueves, 6 de febrero de 2014

límite

Lo peor no es haber discutido por teléfono. Todas esas palabras hirientes que nos dijimos posiblemente queden en el olvido cuando lleguen las recíprocas disculpas. Lo que realmente me preocupa es no poder dilucidar cuándo y cómo empezó todo el asunto. Tengo una sensación de pérdida del tiempo y el espacio que me marea. Y lo más terrible de todo es que creo que cruzamos esa línea de lo real que nos indica que debemos ser conscientes y racionales al momento de actuar. Estoy casi segura que la perdimos. Y ahora no nos queda otra que el peligroso destino de aprender las nuevas leyes de la locura.

martes, 4 de febrero de 2014

la impostora

el día que se presentó, todos la estaban esperando ansiosos. por fin había llegado el momento.
muchos abrazos y muchas lágrimas ambientaban la bienvenida.
ella, aún un poco tímida, solamente atinaba a sonreir y a dejarse abrazar sin reparos.
mientras tanto, lo único que podía pensar era en que nunca había pasado por una situación similar. estaba un poco nerviosa y todos sus movimentos eran casi coreográficos. como si tuviera miedo de dar un paso en falso y arruinarlo todo.
lo que no imaginaba era que nadie estaba en condiciones de notar sus temores. por el contrario, todos estaban inmersos en una especie de burbuja emotiva que no les permitía ver nada más allá de la alegría.
y así decidieron permanecer por siempre.
cuando se hizo evidente que había aspectos que no coincidían e incluso cuando ella intentó sincerarse, nadie le llevó el apunte.
y entonces, con el paso del tiempo, se dio cuenta de que desde el comienzo todos sabían la verdad y simplemente habían elegido vivir de esa manera.
finalmente se habían percatado de que la felicidad también es una construcción que se logra mantener a voluntad. 

desafortunado

"es importante", dijo él, y con sus palabras no hacía más que profundizar en esas llagas que tenía cada vez más esparcidas por todo su cuerpo. Solo bastaban algunas palabras para que estas se apropiaran de su ser y se convirtiese en una simple y enorme llaga que sufriese por completo de su propia existencia.
"es importante", repetía incansablemente como si no supiera que al fin lograría colapsar sus sistema nervioso de responsabilidades, estallando en un sinfin de imperceptibles neuronas que habrían de esparcirse por todo el lugar, inconexamente, olvidando para siempre la sinapsis; permitiendo, al fin, la relajación, a un alto costo.
"es imprescindible", enfatizó ahora creyendo que utilizando un sinónimo de mayor jerarquía lograría convencer sus más íntimos temores de evacuar su mente y dejar de martirizar sus emociones. Ya solo faltaba una palabra, una más, y todo estallaría, ya no habría mañana. Ya no importaría el ayer ni el futuro que les esperaba.
Una sola palabra, quizás, y podría olvidarse de todos sus infortunios y de todas sus desesperanzas. Podría relegar sus tareas y marginarse en sus circunstancias.
Una palabra.
Pero no, ahora estaba mudo.

lunes, 3 de febrero de 2014

diálogos del día

-Tenés que escribir
-¿Escribir qué?
-No sé, lo que sea. Pero tenés que escribir.
-No tengo ideas
-Todos tenemos ideas
-Sí, pero las mías están todas escondidas
-¿Escondidas dónde?
-En lo más profundo de mi neurosis

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-¿Estuviste escribiendo últimamente?
-No, nada de nada. Terrible.
-Y ponete, dale.
-Sí, ojalá fuera tan fácil
-Pero si no hacés un esfuerzo, nunca lo vas a hacer. La escritura es una práctica. Concentrate en eso.
-Sí, justamente ése es mi problema.
-¿Qué problema?
-Últimamente me concentro en  convencerme de que no puedo escribir nada.
-¿Y si desviás esa concentración?
-Tengo miedo de perderme
-¡Perdete!
-Pero me da miedo
.¿A qué?
-A perderme completamente y que me coman mis propios personajes.
-Bueno. Todo tiene su riesgo en esta vida.