miércoles, 25 de marzo de 2015

Ah! Bueno....

 - Ah bueno -dijo una chica sentada al lado mío con tal tono de sarcasmo que evidentemente no podía significar otra cosa mas que "en realidad ya me lo esperaba"
- Ah bueno -dijo un hombre que parecía terminar una discusión a mi derecha dándole la razón a su interlocutor.
- Ah bueno -dijo otro, ya entrado en años, que llevaba un portafolio enorme comparado con su cuerpo, y que lo dejaba pendular sobre su brazo izquierdo denotando cansancio, a la vez que miraba la hora compulsivamente.
- Ah bueno -dijo un muchacho que pasaba justo por delante, pero él solo quería decir que no creía nada de lo que había escuchado por el intercomunicador de la estación de subte.
- Ah bueno -dijo otra señora mas lejos, un poco fastidiosa.
- Ah bueno -dije yo, para entrar al tren que ya llegaba y dar por finalizado el relato

lunes, 30 de junio de 2014

el horóscopo predecía un gran día. salió de su casa de buen humor, rumbo a su cafecito de todas las mañanas. se sentó en la mesa de siempre y esperó a que el mozo lo atendiera.
mientras tanto, llamó a la oficina y pidió el reporte. nada que lo obligara a trabajar ese día.
llamó a su madre y escuchó sus pesares. nada que lo obligara a preocuparse.
llamó a su  hija y le recordó el encuentro pautado.
cuando el mozo llegó con el café, se largó a llorar.




miércoles, 4 de junio de 2014

ensayó frente al espejo las diferentes formas de tomarlo de cuello. casi no durmió en toda la noche pensando en el momento más propicio para matarlo. luego de dudar entre varias opciones, ahorcarlo le parecía la menos ruidosa y la más higiénica. se acostó vestido y con la soga entre las manos. así estaría preparado para ir a la oficina, en cuanto sonara el despertador. sin embargo, al levantarse con los primeros claros del día, una sensación asfixiante de cobardía paralizó su cuerpo. no sólo no iba a matarlo sino que tampoco iba a ir a trabajar. tirado en su cama nuevamente, lloró las horas que gastó en vano planeando lo que nunca se animaría a hacer.
mientras tanto su jefe, también en cama, comenzaba a sentir alivio después de toda una noche de inexplicables escalofríos.

    

martes, 27 de mayo de 2014

la reunión en el ministerio de educación estaba candente. ningún grupo daba el brazo a torcer y los agravios iban y venían de un lado a otro. cuando el último apagó la luz, los carteles aún seguían colgados en la puerta. al día siguiente se daría una nueva batalla por el currículum escolar.
los docentes apasionados por las mil versiones que ofrece la literatura, seguirían defendiendo a la caperucita que mata al lobo y se hace un traje con su piel.
los defensores de los derechos de los animales, por el contrario, argumentarían maltrato explícito.
el debate sigue en pie y no se sabe quién ganará aunque algunos esperanzados estén convencidos de que la justicia poética nunca falla.



miércoles, 21 de mayo de 2014

-ya no puedo ni dormir, doctora, todo el tiempo estoy pensando en él. es que yo me ocupaba de todo, ¿sabe?
-hágame caso, señora y tómese la pastilla que le receté hace un tiempo. una antes de dormir y va a ver cómo se relaja. pero eso sí, ni se le ocurra tomar más de una, mire que es peligroso.
-ni que lo diga, doctora. aprendí la lección con mi difunto marido, ¿o por qué cree que no puedo dormir de noche?


martes, 20 de mayo de 2014

"voy a castigarte con lo que más te duele", sentenció la bruja. "a vos que tanto te gusta escribir y hacerme dejar como la peor de todas, se te terminó la suerte, escritora de cuarta. tus tan queridas palabras serán tus peores enemigas. animate a decir una metáfora y vas a ver lo que te pasa".
"pero por favor,  viaja loca, me vas a matar de la risa"
y se murió.


viernes, 16 de mayo de 2014

siempre se había sentido poderoso. todos sus empleados le tenían miedo y nadie jamás se había animado a contestar a sus barbaridades. cuando entraba a la oficina, un silencio de tumba invadía el espacio y él, con la cabeza bien erguida, se paseaba entre las mesas buscando la presa del día.
hasta que le tocó a ella. hacía meses que venía esperando el momento y finalmente lo tenía ahí, enfrente, mirándola de arriba abajo y saboreando los insultos que le iba a proferir.
pero no llegó a tiempo. ella actuó primero y con una actitud a la que estaba desacostumbrado, le dijo al oído la peor verdad que podía escuchar.
se comenta que a partir de ese momento todo cambió. dejó de pasearse por la oficina y los empleados comenzaron a trabajar un poco más tranquilos.
finalmente un día alguien se animó a preguntarle a la muchacha qué misterioso mensaje le había dicho que había causado tal cambio en él. ella, sin dejar de hacer lo que estaba haciendo, respondió como si no le importara: "le dije que no se esforzara, que dentro de mi historia, él siempre iba a ser una diminuta nota al pie".