martes, 6 de mayo de 2014

nunca dudé de que el lobo se come a la abuelita ni tampoco que cenicienta se convierte en princesa.
que aladino tenga una lámpara mágica  y alicia tome una poción que la hace medir veinticinco centímetros son cuestiones que jamás puse a debate.
no llegué a sorprenderme cuando descubrí que peter pan puede volar y nunca crece.
por eso no entiendo qué pasó que al besar al sapo, la que se convirtió en rana fui yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario