domingo, 27 de abril de 2014

vacío

el vacío. ese pozo profundo en el que todos caemos alguna vez.
oscuridad absoluta que hiela la sangre y no la deja fluir.
sensación de pérdida total que atraviesa el cuerpo y lo corta en dos, dejando una división que el tiempo parece no querer unir en lo inmediato.
es un vacío que persigue, que insiste porfiadamente en quedarse para siempre si no luchamos contra la imnobilidad que provoca cuando nos rodea.
ese vacío traicionero cuya generosidad disfrazada de simple duda, nos lleva a ceder a sus encantos y hasta a creer en que lo que transmite es necesariamente verdadero.
y entonces, el vacío se vuelve carne y devora hasta el último ápice de nuestra sensibilidad.
y así vivimos temporalmente.
convencidos de que somos sólo eso. un enorme vacío existencial.

patrañas.
 

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