jueves, 7 de noviembre de 2013

Cambios



Había pasado mucho tiempo, tanto que casi ni cabía preguntarse si habría algo que no había cambiado.
El reloj marcaba las tres y dos minutos, y tres minutos.La aguja que cuenta los segundos acababa de pasar una vez más la segunda "I" que completaba el "doce" en números romanos.
Los segundos caen más pesados cuando se observa el segundero. Incluso se pueden oir. La sensibilidad cambia, y a medida que se concentraba más y más en el reloj, todo el entorno de Carmelo se modificaba.
Las mesas ya no parecían pertenecer a un café sino otra cosa, un establecimiento completamente distinto.
Los segundos se hacían más y más pesados y el café parecía enfriarse y aclararse, fermentarse y sentirse como una cerveza helada que derrepente refrescaba su boca.
Sentía un olor cada vez más fuerte, un hedor que provenía de algún lado pero que Carmelo se empecinaba en sospechar que era solo un perfume extravagante.
La aguja del segundero ahora volaba, pasaba una y otra vez por las letras que significan números, haciendo pasar los minutos como caían las gotas de agua condensada del vaso cervecero.
Ya el cambio era evidente, el mesero no tenìa más el delantal que hubo presentado cuando le ofreció café a Carmelo, en su lugar tenía unas bermudas abultadas y una musculosa apretada. Detrás de él se obervaban montones de botellas de diferentes tamaños y formas que contenían alcohol en distintos porcentajes.
A Carmelo nada de esto le extrañaba, estaba seguro de sí mismo, y entendía que los cambios que en algún momento creyó ver eran producto del calor y el cansanco, el agotamiento y la angustia que le causaba estar esperando allí sentado.
Se inclinó sobre la barra y llamó al mesero, tuvo que esperar a que termine de preparar unos tragos y luego aguardó a que le entregara limón y sal a dos muchachas que se movían constantemente de manera intermitente.
Finalmente se el barman acercó, Carmelo se acomodó la corbata, mientras oteaba el reloj de pulsera y voceó de manera estupendamente porteña:
- Mozo, un cortado por favor.

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